Es el fin de la semana.
En mis palabras busco redención.
En la completa obscuridad,
a través de un vaso
al pie de mi cama
te vi, mi único amor.
Es la última puesta de sol.
La respuesta:
Tu conmigo desde el principio;
tú, la única en el fin.
Y aunque estas en todos lados,
al pie de mi cama
te vi.
Sé que varios en su cabecera te han encontrado
más pronto que tarde.
Algunos te han tocado.
A mí también.
Por más que tú siempre me has cuidado,
también sola me has dejado.
Sola tal vez me quieras.
Sola para ti.
Antes te he llamado y no has venido.
Tú, vida, eres más caprichosa que yo.
Quieres que lo tenga todo y lo deje, para seguirte,
quieres todo lo que soy.
A veces
te llamo al viento,
no importa que te escondas,
siempre estás ahí
Extraño.
Que sin saber el día de nuestro reencuentro
te tendré que agradecer
por darme más tiempo.