
28 de febrero de 2025
¡Qué raro pensar en escribir una carta! Tan crónicamente vintage y asimismo tan vago su proceso. Es decir, mientras escribo esto pienso en dos cosas, por un lado, en cuándo fue la última vez que escribí para alguien y, por otro, en la magia que contienen las conversaciones asíncronas, eventualmente atemporales, incluso líquidas, en las que la instantaneidad en realidad no aparece o pasa a un plano distante que sirve sólo para acotar el tiempo en que se inscribe. Palabras




























