La publicidad ha entendido las virtudes del arte mejor que los historiadores de arte. Utilizan herramientas de seducción visual, tal cual lo hacía el arte renacentista y períodos de la pintura clásica. Con la invención de la cámara fotográfica, crear una imagen ahora no era asunto de personas dotadas con el talento para pintar. Desprender la parte espiritual del proceso pictórico en una imagen y alejarla de la principal intención de compartir una visión, fue consecuencia de la capacidad de reproducción artificial. Desde entonces, la prostitución de imágenes, con fines comerciales, debilitó el carácter artístico de un punto de vista. Tal es el abuso de estas imágenes compuestas sobre nosotros que, en una ciudad capitalista, nos resulta cotidiano de ver, consumir, digerir; mensajes visuales en lugares «comunes». (Claramente estoy generalizando al decir que somos víctimas de este truco mental, evidentemente algunos consumen más que otros. Hay, por supuesto, personas que no entran dentro de este argumento).

A continuación, muestro un breve análisis de un ejemplo publicitario en el Sistema de Transporte Público Metro, de la Ciudad de México:

Como primer caso, analizaremos este anuncio destinado para su exposición en la estación Pino Suarez de la Línea 1 del STC Metro (Foto 1). 

Foto 1. Uriel Ramos. 2020. Fotografía digital. Anuncio publicitario en la Línea 1 del STC Metro.

A simple vista podemos observar que el tamaño del anuncio es bastante considerable. Llama demasiado la atención. El color rojo le da este atributo, ser atractivo y no desgastar la vista del espectador (Foto 2). Ahora que estamos satisfechos con la invitación, hacer un recorrido visual dentro de la imagen no nos es tan complicado, ya que el vestido de la mujer puesta en escena es del mismo color (Foto 3). 

Foto 2. Uriel Ramos. 2020. Fotografía digital. Anuncio publicitario en la Línea 1 del STC Metro.

Foto 3. Uriel Ramos. 2020. Fotografía digital. Anuncio publicitario en la Línea 1 del STC Metro.

Enseguida se muestra un análisis estructurado del contenido.

Ahora que has puesto atención en el objetivo principal de atención, se presenta algo a la vista que no es de tu agrado: letras sobre la imagen. Palabras, mensajes, ideas, sueños (Foto 4).

Foto 4. Uriel Ramos. 2020. Fotografía digital. Anuncio publicitario en la Línea 1 del STC Metro.

Al mismo tiempo, las letras le permiten a la campaña publicitaria conducir al espectador al verdadero objetivo por el cual se le llamó la atención: para comprar una nueva memoria USB (Foto 5).

Es entendible la prioridad que le da el diseño a la imagen. De alguna forma, se entiende que, con esta memoria, la calidad de nuestras imágenes se guardará con una muy buena resolución, siempre y cuando tengas una cámara fotográfica profesional. Ahora tienes otra necesidad. De cualquier manera, es interesante identificar los elementos que componen un anuncio publicitario de este tipo. [Y entender cómo, al final, resultan tan evidentes].

Foto 5. Uriel Ramos. 2020. Fotografía digital. Anuncio publicitario en la Línea 1 del STC Metro.

No sé para que publico, de todas formas no ves mis indirectas.

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