Y luego no me preguntes porque desaparezco si nunca estás cuando te escribo un poema,
si nunca estás en mis noches de insomnio,
si nunca estás bajo mis sábanas cuando la ansiedad
me carcome.
No se te ocurra volver a tener la duda de porque me voy cuando lo único que te pido es que me quieras
hoy
no mañana
no ayer
hoy.
No preguntes si te quiero cuando lo único que tengo certero en esta vida es que quiero verte sentado
escuchando el poema que te escribí anoche
mientras dormías y yo no podía recostar mi cabeza
tan pensada por todos los recuerdos que tenemos
juntos.
No preguntes las cosas obvias.
No preguntes las cosas que ya tienen respuesta.
No preguntes si me vas a dejar de lado y te vas a rendir antes de esta apuesta.
No preguntes si no quieres oír la misma respuesta,
de que te quiero, pero no me quedo porque jamás
será suficiente que me quieras a medias
que no escuches mis escritos
que no rompas mis medias
que no vivas emocionado por mis respuestas.

No sé para que publico, de todas formas no ves mis indirectas.

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