Moisés Álvarez.
El árbol. 2020. Fotografía digital

¿Quién dijo que el amor no cabe en las gotas de lluvia? 

La primavera nos sorprende con climas cambiantes,
el calor que invita a los enamorados a pasar los días desnudos y la lluvia que los obliga a dormir abrazados.

(Desnudos).

La primavera 
nos regala paisajes de colores vivos:
el lila de las jacarandas va inundando la ciudad, 
mientras que el verde de los follajes resalta entre los grises de las calles
solitarias, el azul del cielo nos invita levantar la mirada, para llenar nuestra
rutina con renovada esperanza, 
nos invita a soñar 
a reír 
a vivir 
a jugar. 

El viento nos alborota el cabello, 
como si fuera un viejo amigo al que le da gusto vernos; 
nos alivia del calor del sol que abraza como lo haría un amante, 
fuerte y con el miedo a que mañana no pueda hacerlo. 

La primavera nos trae reencuentros, reconciliaciones de amores que
creías no llegarían,
sin embargo, ahí están sonriendo,
dispuestos a empezar de nuevo con un renovado brillo en sus ojos. 

¿Quién dijo que el amor no cabe en una mañana de abril? 

Trae consigo miradas fugaces de amistades que se creían eternas,
amistades que se van perdiendo;
uno no entiende el porqué, pero se van así como se irá la primavera y el frío nos invadirá de nuevo (no todo es brillo). 

La primavera nos regala momentos mágicos. Me voy perdiendo en sus colores en su encanto.
El verde es mi color favorito, 
la miro a los ojos y es ahí donde encuentro mi felicidad 
es primavera siempre en su mirada. 

Desde que puedo besarla, mis días se llenan de esperanza. 
No existe el frío desde que sus brazos son mi abrigo. 

No existe el invierno desde que su sonrisa vive en mi alma. 

No hay miedo desde que nuestras manos van unidas. 

La primavera nos invita a acostarnos en el pasto para mirar el cielo, 
sentir al viento juguetear,
mirarnos a los ojos y besar los labios que son la felicidad. 

Decir ‘te amo’ con todos los sentidos,
con todo el cuerpo,
suspirar por las cursilerías que se le ocurren a nuestros dedos; 
acariciar cada rincón de nuestras almas con cada mirada de amor. 

Ya filio lo canto:
«No hay nadie que alcance a los enamorados, hay tantos que corren y siguen buscando».

¿Qué buscan amor? 

La primavera amor, la primavera 

Mi primavera empezó cuando bese sus labios 

¿Quién dice que el amor no cabe en las tardes de ocio? 

Pobre de aquellos que su primavera dura sólo tres meses y debe esperar otros nueve para volver a sentirla; pobre de aquellos seres que viven en la miseria de los grises, de una ciudad fría; para todos ellos, amor, existe la poesía. Cómo Bécquer decía: «mientras exista en el mundo primavera siempre habrá poesía».

¿Quién dice que el amor no cabe en una noche de insomnio?

No sé para que publico, de todas formas no ves mis indirectas.

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