Eres risa y vida,
eres libertad y pulcritud,
sagrado es tu cuerpo, merecedor de salud.
Eres inocencia y divinidad,
con sueños llenos de bondad.
¿Por qué querer tocarte?
¿Por qué lastimarte?
Eres indefenso,
eres tierno y pequeño.
Infancia, eres pura.
Eres dulzura.
Eres importante,
eres belleza intocable.
Yo te venero,
Yo te cuido,
Yo te quiero.
¡Niño, yo te respeto!