Y si no hubiera sido un accidente.
Y si no hubiesen discutido aquella vez mis padres.
Y si no hubiese escapado
para llorar
en las calles
con un bote de pintura entre las manos.
Y si no hubiera crecido entre el rigor nocturno de la aurora
cobijado por la ausencia,
y si esa tempestad no se hubiese calentado
y si no se hubiese vuelto sangre el abrazo de la vida.
Y si la sonrisa de mi hermano no hubiera corrido por mis hombros
para refugiar su inocencia.
Y si la bruma de allá afuera hubiera sabido contenerse.
Y si no hubiera encendido las luces del eco con mi rabia.
Y si la guerra no me hubiese refugiado.
Y si no hubiera oteado la mirada de mi gente yéndose
entre truenos y fronteras
de fábulas ficticias.
Y si no hubiera visto a sus madres apagarse al recordar
sus promesas
bajo la sombra escrita.
Y si no hubiese escrito yo un poema
luego de caminar sobre desiertos
y amores de paisajes al óleo, entre espinas y tormentas (que nunca fueron mías).
Y si no hubiese seguido la rutina contingente.
Y si esa soledad no me hubiese atravesado
con su inconmensurable urgencia.
Y si no hubiera deambulado por ahí mi ataúd transparente.
Y si no hubiese recorrido mi vacuidad con pasiones
cada vez más tristes.
Y si no hubieran contorneado mi retrato
cuando alguien me leía
a la distancia entrelíneas.
Y si no hubiera caído la esperanza con el primer casquillo
que me dieron como premio.
Y si no hubiera querido como quise,
si no hubiera amado como he amado
y si hubiese entendido a tiempo porque mi amigo invitó a la muerte
a su casa
y porque le ofreció un trago.
Y si no le hubiera dado tanta importancia al destino
queriendo hallar allí las maravillas del presente.
Y si no hubiera tocado fondo una tarde de diciembre
luego de alucinar
con mi cuerpo
enterrado bajo un mar de autos.
Y si no hubiera insistido en dejarlo todo
sobre la ruina ansiosa de mi estirpe.
Y si la suerte no hubiera decorado mi demora.
Y si no hubieran roto el fuego los latidos.
Y si no hubiera vuelto.
Y si no hubiera aprendido.
Y si no hubiera dibujado nunca sobre la arena.
Y si el humo no me hubiese despertado.
Y sí. Y sí.