Gerardo Buendía.
Sin título. 2026. Fotografía digital.

Quizá la forma en que te amo
(que por cierto no topaba)
va más allá del amor en sí
Me vale verga si me amas (realmente)
es decir, basta con que atisbes el mundo
y logres aquello que dicta tu risa
te acompañaré cada día que pueda
para ver cómo amoldas tus sueños
y tus delirios iracundos en donde a veces te escondes,
me detendré a escucharte
y abrazarte y escribirte
en mi desvelo
aunque me pueda el cansancio
y aunque el trabajo me mate
y aunque a veces me oculte
o sea, me vale verga (si en mí piensas)
ya es muy grande este afecto (diario)
mis amigos dirán que «migajeo» mientras te busco entre mis pausas, por ejemplo,
mientras dibujo las comisuras de tus fantasmas o traduzco tu anhelo
no busco, sin embargo, musas ni estandartes ni artilugios ni palabras (que te describan ni te nombren)
ciertamente sólo te encuentro a veces
a medio camino (casi siempre)
con tu voz de miel eventualmente instantánea (y esa mirada)
me dices que me detenga poco a poco
(es que ya todos me lo han dicho antes
nunca quise creerles)
nada como pensar en clave mientras todo gira,
pero, que tú lo digas, cabrón, sabe distinto;
me dormiré más tarde
o no dormiré nada
para hablar más tiempo
con tus sombras, con tus dudas y tormentas
y si hace falta incluso compraré más horas
para despertar a tu lado
y ver tus ojos mirándome un momento
como si nada pasara
me vale verga si me amas (realmente)
sólo abrázame fuerte si me ves llegar de noche
todo pasará en realidad o no pasará nunca
y vale madre
nada de eso me puede ni me importa
no pienso ya en la suerte
(porque la fortuna ya es muy linda)
porque se hace futuro haciendo presente
y la suerte en ese caso no hace de guía
ni llama
sólo envuelve
hasta hacernos parte de su propio plan
y luego volvernos fuente


No sé para que publico, de todas formas no ves mis indirectas.

Suscríbete

NEWSLTTER