Sandra Loza.
Water (Digital). 2019. Fotografía digital-análoga.

Querida.
Te extraño.
Te amo.
No sabes cuánto.
Y es raro.
No me duele perder mi sitio
ni ser olvidado por la gente
que alguna vez me quiso
en esta oscuridad.
Ni siquiera me duele la distancia,
el estrecho paso entre mi aurora 
y todo lo otro;
las sombras de plástico me arropan,
esa familia que se fue;
esas voces de cuando éramos niños
y jugábamos a permanecer
abrazados.
¿Por qué?

Resistencia.
Me desintoxico. 
Ahora
sólo me duele tu recuerdo:
la espesa marca del dolor
impresa en el tiempo
que no pudo ser
porque no supimos cómo. 
No supe quererte.
Claro, mis demonios.
Tampoco supe valorar tu tacto
tan leve, tan tierno,
tan vasto de universos;
me dejé llevar por el eco,
la aguda tristeza
y hoy que vuelvo
por alguna razón tú ya no estás.
Estás tan rota,
tan temerosa. Tan hermosa.
Te pasas el día dándole vuelta:
esa vida no volverá. 
Y quizás no vuelva. 
Perdona mi ansiedad.

 

No sé para que publico, de todas formas no ves mis indirectas.

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