
Miedo
La sorpresa es aquella virtud de la vida para esperar lo inesperado, sin siquiera saberlo, es encontrar en ti al ego y descubrir lo que te oculta. El descubrirte es un acto de valentía; mi ego es el encargado de

La sorpresa es aquella virtud de la vida para esperar lo inesperado, sin siquiera saberlo, es encontrar en ti al ego y descubrir lo que te oculta. El descubrirte es un acto de valentía; mi ego es el encargado de

Y así, de la nada… Volviste. Tu imagen era tan nítida. Vaya falsedad el creerte olvidada. En realidad, sigues en mi mente, incluso, quizá, escondida entre el vaho de mi respiración. Tengo el recuerdo de estar contigo, verte y asimilar nuestra

[1] Alguna vez leí que cuando una persona se encuentra varada en el mar, justo en el centro de la nada —y justo en donde la locura consume la mente con el paso de las horas—, hay una indicación de

Hoy más que nunca me gustaría leerte un poco, que escucharas mi voz cuando suspiro por una coma, o un punto. Hoy más que nunca me gustaría abrazarte y esperar que nunca termine. Hoy más que nunca te extraño, aunque