
Otra vez
Otra vez z z z Domingo. Mis ojos que amanecen rendidos. La luz amarilla con sabor amargo, las horas que pasan igual de rápido que lento. Dolor de espalda, de huesos, de mi propio peso. Dolor de tiempo. Tu nombre en mi

Otra vez z z z Domingo. Mis ojos que amanecen rendidos. La luz amarilla con sabor amargo, las horas que pasan igual de rápido que lento. Dolor de espalda, de huesos, de mi propio peso. Dolor de tiempo. Tu nombre en mi

Un día saldrá de mí todo lo que dejaste tirado. Todos los pedazos que quedaron escondidos en los rincones, que aún envueltos en polvo, respiran en mí. Saldrá el escombro de tus palabras y los ecos de aquellas noches turbias en

Una tarde en que el aire se respiraba como siempre te fuiste sin decir palabra. Tomaste tus maletas rojas, llenas de llantos y bochornos, y partiste. Jamás entendí por qué. No dejaste nota, paradero, huella. Nada. De un momento a

La salvavidas siempre tiene que estar al pendiente de todos. Como si partes de ella vivieran dentro de cada una de las personas que toman el sol en la playa: «los otros». Personas con lentes oscuros, que se acuestan en

Te tengo muy presente. Cada movimiento que haces, cada palpitación. Te vas para allá, te estoy viendo. Te vas para la izquierda, te estoy viendo. Para la derecha, te veo. Para la amargura, también te veo. Te vas para el

Abuelo con barbas cortas.Casi pelonas, como la casa que habita, que vacía de libros, respira un ambiente distinto. Abuelo de papel.Se siente alebrije al notar que sus pasos son tan pequeños, como los que daba al empezar a caminar. Abuelo

Últimamente he sentido tu presencia. Y cómo te has envuelto en tu piel. A veces fría, a veces caliente. Rasposa, tersa. He percibido tu continuo encierro. Y tus manos nerviosas, hartas de ser lavadas una y otra vez, las uñas