
Una vida a escala de grises
El llanto del cielo ha comenzado a caer hoy mientras estoy posada en el barandal del segundo piso. Una brisa gélida pero agradable me acaricia el rostro, sólo me acompaña el sonido de las hojas de los árboles meciéndose levemente y unos cuantos quejidos entre las nubes a la lejanía. Sin duda me parece un ambiente hermoso, es gris y solitario, incluso triste si se considera la nostalgia, pero a la vez es todo muy pacífico, como si pudieses ahogar




























