
Hola, qué tal
Hola, qué tal. Yo soy el otro. No tengo nombre.Bailo en el abismo, junto a ínfimos mausoleos:sobre inacabadas ruinas, hitos de piedra que alguna vez articularon una ciudad de agua (apenas contorneada por el ruido).Mi calle tiene su imagen, te digo. Mis plantas son su catarsis traducida.Lonas tricolores decoran la fachada de mi casa, por ejemplo.Es el único color que conocemos los que aquí vivimos.Me conforma el vacío. Insisto, en él despierto. Lo transporto. Tengo su marca.Es la quemadura,




























