
Avivar el pesar
Incierto, eso es lo que los demás me dicen al momento de servir la primera. Exhaustos, me dirigen con palabras hacia una dirección que no conozco, forzoso de mi persona, convierto los pesares en ahogados celestiales. Sigo avivando la plática de cómo sigo probando un elixir que sólo me contrae mareos y requisitos indispensables; seguir llevando la contraria. Al momento de requerir la bebida bendita, mi juzgar está de vuelta, no puedo denegar el malestar de mis progenitores. Increíble cómo



























