
La décima musa
La vida parece irreal, mágica e inexplicable cuando eres tú quien me la muestra, porque la vida no se mira, se siente. Es como si los días bailaran el tango más erótico o el danzón más romántico con el sol como su más grande espectador; como si el reloj de arena fuera más pesado que el amor, pero más liviana que la esperanza; como si las estaciones del año fueran un invento de los dioses para hacernos creer que la




























